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INTT

Cómo el consumo de alcohol y drogas en el trabajo amenaza la seguridad laboral

En un artículo reciente de EMOL, se aborda un tema crítico para el mundo laboral en Chile: el impacto del consumo de alcohol y drogas entre los trabajadores y cómo esto puede repercutir directamente en la seguridad, el rendimiento y la cultura organizacional.

Según un estudio realizado por el CIPD en el año 2014, indica que el 26% de los accidentes laborales son causados por las drogas y el alcohol.

Los sectores donde el consumo ha sido más problemático ha sido el de la construcción (32,5%), la minería (28,1%) y la industria (21,65%).

Al implementar protocolos internos para combatir este problema, no solo buscamos mejorar nuestra empresa. El hacerse parte de esto y ayudar a nuestros colaboradores, al hacerse parte de esta realidad, es beneficioso para ambas partes.

Según Cristian Van Kerhoff, jefe de servicio al cliente en Fundación Paréntesis, al detectar un caso de consumo problemático de drogas lo que corresponde es hacer un convenio asistencial entre la empresa y un centro de ayuda, lo cual sea con copago por parte del trabajador, lo que ha dado buenos resultados, en términos de compromiso.

Según el 15° Estudio de Drogas en Población General realizado por SENDA, cerca del 30 % de los trabajadores chilenos tiene un consumo problemático de sustancias. Entre esas sustancias, los porcentajes más altos corresponden a:

  • Alcohol: 59,7% 

  • Tabaco: 34,6% 

  • Marihuana: 12,2% 

Estos datos no solo reflejan una problemática individual, sino que tienen consecuencias tangibles para las empresas: baja productividad, ausentismo, presentismo (cuando las personas están en el trabajo pero no rinden como deberían) y mayores riesgos de accidentes laborales. En palabras de Carmen Archila, Médico Director de Medicina del Trabajo en Mutual de Seguridad, el consumo “aumenta la frecuencia de accidentes o su gravedad”. 

Relevancia para INTT

Para una institución como INTT, este tema es clave: no basta con realizar evaluación de riesgos físicos, químicos o ergonómicos, también es fundamental considerar los riesgos asociados al consumo de sustancias dentro del trabajo. Algunas implicancias y recomendaciones:

  • Evaluación de riesgos ampliada: Incluir dentro de las matrices de peligros laborales el consumo de alcohol y drogas como un riesgo psicosocial o de seguridad.

  • Políticas estructuradas obligatorias: Ayudar a las empresas a diseñar y aplicar políticas conforme al DS-44, con claridad sobre prevención, monitoreo y apoyo a empleados.

  • Herramientas preventivas: Uso de test de alcohol y drogas, autorreportes, programas educativos y sesiones informativas para concientizar a los equipos.

  • Intervención y acompañamiento: No solo detectar el consumo, sino ofrecer rutas de apoyo para los trabajadores que tienen un consumo problemático: terapias, derivaciones, convenios con centros de rehabilitación.

  • Medición y seguimiento: Monitorear constantemente la eficacia de estas políticas (por ejemplo, a través de encuestas internas, registros de incidentes, ausentismo) para ajustar y mejorar los programas.

Conoce más sobre cómo implementar un programa efectivo de prevención en tu empresa en:

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Te agradecemos por llegar hasta acá, te invitamos a que nos contactes y puedas hablar con un experto si deseas implementar estas medidas en tu empresa y resolver todas las dudas que tengas.